Follow by Email

26 nov. 2005

desembalaje

Santiago.-


los nuevos objetos adquiridos en forma ilícita se tornan extraños aldesembalarlos en un contexto diferente, recuerdo de aquellos otros que se extraviaron en el camino. cuál de éstos volverá a perderse? cuál seguirá viaje junto a mí, cuál comenzará periplo desconocido una vez arrojado al tarro de la basura?

la autora confusa sólo atina a mirar por la ventana el paisaje cambiado. ¿propio?

22 nov. 2005

afrodisíaca e instructiva

todo lo que puedo decir. todo lo que diré. a menos que…

malditos

por qué no me escriben ni una sola palabra?, estoy furiosa con ustedes y siento ganas de insultarlos. No les contaré nada sobre los swingers hasta que no den señal de vida; te hablo a ti, hipócrita lector.

21 nov. 2005

swingers

“new york nunca se me repite”
(frase célebre del diseñador chileno hallado en una fiesta)


To: <mariaelisa_c@hotmail.com>

Cómo llegaste?
desde que te fuiste han pasado varias cosas:


dos visitas del africano a altas horas de la madrugada, o despuntar del día más bien;
aparición imprevista de un catálogo de Hugo Cárdenas que olvidé me había regalado Lara en mi despedida de Santiago, mientras ordenaba;
exaltación del voyerismo en una extraña fiesta a la que fui invitada por un personaje que prefiere mantenerse en el anonimato, y en la que literalmente todos culeaban con todos, swingers le llaman, yo me dediqué a mirar, lo más arriesgado fue tocar el miembro a un negro bien dotado, único ejemplar que arrancó aullidos a las incontables féminas que se tiró para mi envidia, no me atreví la verdad, pero comí todo lo que había más o menos sano, de comida se entiende, bebí agua toda la noche, conversé y tomé notas mentales, también me excité bastante, vi a mi amigo culeando y me pareció de lo más normal. afortunadamente Baye (el amante de Mali) apareció en la madrugada para calmar en parte esta curiosidad excesiva que despertó la fiestecita.

tareas pendientes: conseguir el reloj de papá, el dinero que falta para la renta, reunión con nicole para fundar una revista contracultural, ir una vez más al bar de ficheras, entrevistas a los miristas chilenos del Bronx, ayunar, despedirme, adquirir una nueva tenida, y por supuesto, escribir todo esto.
un abrazo

19 nov. 2005

cinco días

quién es más flojo: el lector o el autor?, quién arriesga más a diario, quién mierda tiene que estar en la cuerda floja para entretenerlos, pasar cada día un susto y anotarlo en la pared como una jornada más en que no murió de hambre, díganmelo. aunque espero el mismo riesgo de ustedes o al menos su aliento ahora que quedan cinco días y una parte de mí está cansada de arrojarse al vacío, pero la otra sabe que siempre algo se moviliza y es mejor que estar quietecita, por ahora. los sueños son casas con escaleras que no conducen a ningún sitio, casas que habito pero que no me pertenecen. nada me pertenece. se confunden con el hombre que llega a ofrecer calor de madrugada, luego otras vez los sueños. la imagen fotográfica de su piel oscura contra la mía. la extrañeza de observar todo eso, voyeur de mí misma, su estética. y todo por ustedes. quién arriesga más?

14 nov. 2005

cuenta regresiva

espero sorpresas para los próximos días, debo recoger los objetos desperdigados, las imágenes que se me escapan, empacar una vez más para seguir viaje y no permanecer en ningún sitio, olvidar cuál es mi casa o si alguna vez la tuve o si alguna vez la tendré, pensar en España, Marruecos, el Sahara, destinos que ofrece cualquier mapa extendido, preguntarme qué pasará con este libro, cuál será su final, pero eso ya no depende de mí.

10 nov. 2005

blogmanía

Me quedan dos semanas en new york. Es medianoche y debería estar escribiendo algún artículo atrasado o en el bar oyendo tocar al nuevo amigo de Mali. Sí, ya sé, dije que no conocería a nadie más en un bar, pero ambos estábamos sobrios, y al menos esa es una de las innovaciones; la otra es que siento ganas de dejarme querer. Pero no era de eso que quería hablar. Tengo un poco de miedo. Hace rato literatura y ficción se me confunden. Hoy quedé sin aliento cuando más de una persona hizo referencia a detalles de mi vida privada y sentí un poco de pudor. La idea era no vincular al personaje y a mí. Aunque no sé si tal vez se trataba justamente de lo contrario. Sólo quería probar cómo funcionarían fragmentos del libro que supuestamente escribo; buscar lectores, atraparlos, seducirlos, saber que existen del otro lado de la página. Ahora me descubro escribiendo un blog y hago lo posible por traspasarlo al papel, pero es imposible. Por otra parte los lectores me seducen a mí, y soy yo quién espera impaciente leerlos. Todo se ha confundido. Este juego ha ido demasiado lejos. Los lectores toman en serio su rol y se vuelven demandantes. Como mi amiga Nicole, que exige saber quién es el chico con poca ropa. Por respeto a ustedes debo preguntarle a éste dónde vive, qué quiere, si cree poder distinguir entre autora y personaje, entre literatura y ficción, si tiene trabajo estable y un pasar con menos sobresaltos que el mío, si espera algo de la vida, si cree en el futuro, si es pobre y por eso no tiene ropa... Al menos por esta noche ni los chocolates ni la lluvia ni yoga ni el tren pasando una y otra vez por la ventana ni los relámpagos ni los pasos del vecino resonando en el techo de la casa ni nada. Sólo tú, impaciente lector, mi semejante, mi otro, mi amigo. ¿Deberé seguir escribiendo estas historias una vez en Santiago? ¿Qué pasará si más gente comienza a reconocerme?Acaba de llamar el músico de África, terminó de tocar y viene en camino.

Ya se fueron, vino con un amigo, la casa se llenó de conversaciones en mandingo, francés, inglés y español. Quedé invitada a un matrimonio africano.