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30 oct. 2006

pánico


Al gato también lo afecta vivir su vida entre cuatro paredes, el remezón del edificio cada vez que pasa el tren, la falta de aire real. Se caga en cualquier parte para llamar la atención de los humanos distraídos que ya no le hacen cariño ni mencionan su nombre, y sólo cuando hay ruidos detrás del refrigerador se acuerdan de él, Maaaaams, venga. Por esos sus ojos perecen desquiciados mientras menea la cabeza de arriba a abajo como oliendo en el aire a los roedores invisibles. A mí también me afecta y por eso tomo las gotitas de flores de bach, me acuerdo que tengo cuerpo y lo estiro, hago yoga exprés al ritmo de la ciudad, respiro profundo para dejar ir la opresión en el pecho que hace tanto no sentía. O será que es contagioso y el relato de la amiga que tuvo el ataque en el tren y luego en el trabajo, no hace más que despertar la consciencia de estar corriendo una maratón contra mí misma, contra el tiempo, las palabras, el desamor.
me falta el aire hoy.

essex street

un hombre habla -o cree hablar- con dios
una rata gorda cruza el andén
una mujer vestida para la guerra
derrama dos lágrimas
por el ojo izquierdo se le va la rabia
por el derecho la despedida que no fue

28 oct. 2006

manchas


borrar con el codo, tarjar las palabras y cambiarlas por otras, omitir ciertas historias, el recuerdo de unos besos, las noches en que no se pudo consumar, pero igual se gozó, las otras noches en que fue una la que no pudo, quizás por la mezcla de comida india, vino, ron con coco, cerveza, que dejaron al estomágo convertido en bomba de tiempo...borrar, tarjar, ocultar, publicar.

27 oct. 2006

zapatos de otro

un par de botas adquiridas en forma ilícita, una es 7y1/2, la otra dos números más grande. caminar con ellas bajo la lluvia es un buen ejercicio. cualquiera que haya heredado o recogido calzado lo ha experimentado alguna vez. literalmente esto no es lo mismo que ponerse en los zapatos de otro, sino en los de dos personas distintas; un gesto esquizofrénico, inútil, innecesario. mis zapatillas favoritas con sus suelas gastadas, en las que comenzaba a dibujarse un agujero, quedaron en una caja para botas al interior de la tienda. quién se pondrá ahora en mis zapatos?

26 oct. 2006

rutina

To: leslieandrea74@yahoo.com

escríbeme y no olvides que desde aquí te envío fuerza como me la doy a mí misma cada día.
estoy cansada, esta ciudad me chupa la sangre, y la reemplaza por un veneno potente, que vuelve a quien lo toma invencible
eso creo,
eso quiero creer
miro los edificios, a ratos me parecen de una belleza horrible -si es que esto puede existir-, como el silencio está hecho de ruidos insoportables.

me falta el aire algunos días, el tiempo todos.
besos
a

23 oct. 2006

suerte

la invitan a la ópera y llega tarde, tiene que ver todo el primer acto en una sala especial con pantalla gigante, la mejor parte le parece un sueño, ya que hace rato batalla con él. cómo puedes quedarte dormida aquí, se dice a sí misma, pero no puede evitarlo. una vez en su ubicación en medio de fracs y vestidos de seda, acomoda sus bototos con cuidado de no ponerlos en el asiento de adelante, segunda función sin pestañar eureka, intermedio y un paseo en medio del glamour, para olerlo, sentirlo, tocarlo, y ver cómo se desvanece al tercer acto. vuelve a pestañear, qué rabia, incluso después de preguntar how much is this seat? a la señora de atrás y explicar que no sabe el precio porque it was a gift. What a great gift, you are very lucky, responde la señora y confiesa que el precio de la entrada es de 150 verdes. para colmo termina la función y a pesar del sueño se arrastra a los camerinos para visitar a la estrella. su nombre estaría anotado en una lista, pero el portero latino no ha sido informado. no puede entrar, sentencia, obtuso, como todo funcionario con autoridad transitoria. cómo, pregunta, si me invitaron a pasar. yo no sé, repite el hombre, no hay nada que se pueda hacer, a menos que quiera ir por afuera y hablar con la recepcionista del estacionamiento. yo no quiero perseguir a nadie, se explica, fueron ellos quienes me invitaron a pasar y no quiero quedar como mal educada. por allá pueden llamarla, de aquí yo no puedo. mejor dígale que no pude pasar. no, tiene que ir con la operadora. ya le expliqué, no es mi interés perseguir a nadie. pues, entonces mala suerte, dice él. mala suerte para usted porque voy a tener que decir que no me dejó pasar; se da media vuelta y se va, la perla. devora con rabia el sandiwch de salmón hurtado entre el segundo y tercer acto. camina sin detenerse por la explanada donde todos los turistas se toman fotos. ni siquiera lleva el programa como prueba de que estuvo ahí.

17 oct. 2006

alina reyes no existe

la escritora famosa abrió la puerta, luego apareció su marido, el premio Pulitzer; al darle la mano constaté que él también leerá la entrevista, lo que consiguió turbarme. pero ese no es el punto al que quiero referirme. salí de la Avenida Atlantic con una sensación de alivio, que comienza a convertise en inquietud. para curiosidad del lector transcribo la conversación que remeció mi día:

-tu seudónimo es por Cortázar?
-sí -respondí, sin darme cuenta en lo que me estaba metiendo
-y sabes algo de la otra escritora que al final es escritor? ; también tomó el nombre de Cortázar
-la francesa?
-sí, -dijo la escritora y citó el nombre de un escritor francés ininteligible para mí, pero al parecer una autoridad literaria-... me dijo que en realidad es un escritor que estaba arruinado y no vendía y se le ocurrió inventar a esta escritora
-pero sí hay fotos de ella y si es por eso nunca podría ir a una presentación de libro ni a una conferencia
-no va, no se aparece, me lo contó...-y citó otra vez el nombre presitigioso, mientras yo envidiaba en parte al escritor arruinado por habérseme adelantado incluso en eso
-puede ser, porque pensándolo bien las fotos no coinciden con la edad de la escritora -dije, alegrándome de que ese cuerpo perfecto que mi tocaya enseñaba desnudo y ese rostro con chasquilla de chica exitosa no fueran reales
-todo es inventado, es mentira, no existe -dijo la escritora famosa que había montado a la vez una ficción literaria en una casa que coincidía exactamente con la dirección de la suya-. El escritor vendió mucho con El carnicero, le dio el palo al gato -dijo la autora, como queriendo complacerme o regalarme el inicio de una novela.

16 oct. 2006

un minuto de silencio

por Gonzalo Millán. unos versos ad hoc de su autoría:

"Disimular la ira.
Disimular el disgusto.
Disimular la pobreza.
Disimular el hambre.
Morderse la lengua"


(De La ciudad, poema largo escrito durante la dictadura, descriptivo de lo que se vivía por esos días, extrapolable a otros momentos y ciudades)

15 oct. 2006

filosofía del pobre

resignado a la aceptación, el nuevo pobre intentará ver su estado como tránsito hacia algo superior; sin la ansiedad que trae el estar sacando cuentas, el nuevo pobre lucirá relajado, incluso caradura, una mueca sonriente entre los labios. paseará tranquilo, las manos en los bolsillos, algo ebrio de tantas migajas, tanto sol, tantas colillas recogidas en el camino. si llueve, un desconocido le ofrecerá una sombrilla rota justo al momento de salir del supermercado; si tiene hambre, ingresará en alguno de los sitios en que los empleados no se molestan por vender ni vigilar, sino que dejan pasar una película mejor ante sus ojos. para el nuevo pobre su propia vida es una película que lo confunde y de la que olvida casi siempre el guión y, sobre todo, las reglas del juego que él o ella misma inventó.

11 oct. 2006

aviones

Ibi
disculpa la sinceridad, pero lamentablemente no se trata de un atentado
sino de un accidente pequeño y casual
sin duda si se tratara de algo más grande andaría en la calle
y tal vez incluso celebrando
un abrazo
a.reyes


ibi panger wrote

Amiga, las noticias del chocque de un avión contra un edificio en Nueva York, está repletando los espacios noticiosos. Bueno, obviamente lo primero que pensé es ojalá Alina no haya estado cerca. Siempre está el miedo de que la gente que uno quiere le pase algo.
Bueno te escribo para contarte que acá la tele está transmitiendo hace rato sin parar sobre el tema, podrías aprovechar la oportunidad de ofrecer notas a los medios.
Por cualquier cosa te envío los fonos de los editores y jefe de prensa
Un Abrazo
IBI

medidas


los textos se miden por palabras, las palabras tienen un valor en centavos; es como un mercado, uno va con sus palabras y las pesa, supongo existe una balanza que determinará el valor de un relato fragmentario, el silencio no se paga, el discurso corto vale menos, la verborrea ilimitada podría pesar un poco más.


sueño que mis palabras un día envuelvan el pescado que alguien lleve a su casa. tal vez el vendedor se detenga a leer al momento de envolver, tal vez el cliente al desenvolver pose sus ojos un instante sobre el papel. aunque el periódico no haya sido pesado ni su valor monetario se incluya en la transacción comercial.

3 oct. 2006

consejos


Tomás Dinges to me

Saludos,

un comentario cortito...era paul auster quien dijo que una
vida de escritor, con trabajo fijo, en una cosa que no tenia nada que
ver...era de repente mejor que sin trabajo estable...?

cría

me pinto los ojos como Geraldine Chaplin en la peli de Saura. todo el día ocurre de otra forma, enrevesado. la banda no toca en el lugar que debiera tocar; está cerrado. el club de los poetas revisionistas, en cambio, luce perfectamente en una mesa larga, interminable como sus opiniones sobre el poema de una chica -una carta, a mi juicio, él que por supuesto callo y haciendo una seña con la mano me disculpo, dejándolos en su discusión de que si los puntos, las comas, las y, los por y para, los qué. basta. las palabras pueden también guiar a veces los pasos extraviados y uno recuerda en las comas la razón de algo, el punto es para pararse a descansar un poco y, profundo, tomar aliento otra vez.
los puntos suspensivos o el asterisco para cambiar de camino en forma abrupta.
*
a veces cuando escribo tengo que cerrar el cuaderno si alguien llega, como las mujeres de las que habla virginia woolf. ahora en la mesa, el cuaderno figura cerrado, con una pluma negra esperando entre dos páginas, la tinta fresca se quedó a medias en las anotaciones. el computador ajeno es mi refugio sin puntos comas ventanas puerta ni cerradura.